Francisco Seco de Lucena (1870-1904): la voz de El Defensor
Hermano de Luis
Luis Seco de Lucena Escalada y Luis Seco de Lucena Paredes E-mail para realizar una consulta o bien una compra: contact@lucenacense.com Encuentranos también facebook
domingo, 26 de abril de 2015
viernes, 3 de abril de 2015
Buscando nuestras raíces, dando respuestas, vamos a relatar una página de nuestra Historia
Luis fue el alma de El Defensor y Paco su voz. Quien sabe si Paco no hubiera sido el brazo ejecutor de las ideologías de ambos si la vida ne le hubiera jugado esa mala pasada apagando su voz a los 34 años.
Francisco Gil Craviotto
La conferenciante
jueves, 5 de febrero de 2015
José Zorrilla: Y coronaron al poeta
"Granada joyero de ámbar y oro...."
"Las esmeraldas que tu cuello ornaron
brillan en los tapices de tu Vega;..."
Mucho se escribió acerca de la coronación de Zorrilla, y poco han leído, los que la comentan hoy día.
La idea de realizar tal acto no partió de ningún partido político, ni conservadores, ni liberales, ni tampoco socialistas etc, sino de una institución granadina que buscaba su continuidad en una Granada de final del XIX que se mostraba desinteresada por la cultura, y se elaboró organizar lo que sería el último gran acto romántico.
Para ello era primordial amasar los fondos necesarios para que dicho acto fuera relevante y único. Se puso desde el principio en marcha una tremenda maquinaria aprovechando todos los medios posibles de la época. No se dejó nada de lado, desde la emocionante composición de la invitación a Zorrilla a su propia coronación, pasando por el viaje de un comité constituido para la ocasión a Madrid que se reuniría tanto con el gobierno como con la misma Corona.
Si el punto de partida fue El Liceo encabezado por el Conde de las Infantas y segundado por Luis Seco de Lucena, el medio de comunicación fue el periódico El Defensor con su director y propietario el mismo Luis Seco de Lucena.
La primera vez que piso Granada el poeta, el público era muy diferente. En Granada no se cultivaba remolacha ni tampoco tabaco, Granada en 1845 era un vivero de poetas y literatos que acogieron a Zorrilla como un nudo más de su Cuerda. El se queda tres meses participando a cuantas reuniones se le propone en casa de sus amigos, en la fonda de los siete suelos o en noches interminables bajo el cielo estrellado en la Alhambra donde se escucha música, se recitan poesías, se organizan tertulias literarias. Como todos aquellos jóvenes Zorrilla se encuentra como pez en el agua, rodeado de poesía. Esperaba la sociedad granadina, que acudía llena de entusiasmo a las noches en el teatro, a que Zorrilla presentara su famosa obra Don Juan Tenorio. Aquella primera noche fue un triunfo delante de más de 1400 personas. Los aplausos retumbaban en las paredes....
Y Zorrilla se marchó triunfante y melancólico. Volvería a Granada....?
Habían pasado cerca de 50 años cuando recibe la dulce llamada que le envuelve en recuerdos. Pero el poeta duda. No sabe que contestar, entre emocionado y asustado envía su respuesta positiva.
La herramienta de la que disponía El Liceo para llevar su propuesta a toda España era la mejor de la época: la prensa. La redacción de El Defensor propaga la noticia enviando sueltos a todos los periódicos de la provincia y de España. A través de la prensa se describe la evolución de los preparativos y se nombra a las personalidades que van a acudir. Y pronto se transforma aquello en el evento del año. Y fue entonces cuando por desgracia la política se metió una vez más en medio deseosa de recabar su trozo del triunfo, y por poco lo echa todo a perder.
Pero Granada coronó al poeta ofreciendo al pueblo, orgulloso, momentos de gloria y de alegría.
"Granada joyero de ámbar y oro...."
"Las esmeraldas que tu cuello ornaron
brillan en los tapices de tu Vega;..."
Mucho se escribió acerca de la coronación de Zorrilla, y poco han leído, los que la comentan hoy día.
La idea de realizar tal acto no partió de ningún partido político, ni conservadores, ni liberales, ni tampoco socialistas etc, sino de una institución granadina que buscaba su continuidad en una Granada de final del XIX que se mostraba desinteresada por la cultura, y se elaboró organizar lo que sería el último gran acto romántico.
Para ello era primordial amasar los fondos necesarios para que dicho acto fuera relevante y único. Se puso desde el principio en marcha una tremenda maquinaria aprovechando todos los medios posibles de la época. No se dejó nada de lado, desde la emocionante composición de la invitación a Zorrilla a su propia coronación, pasando por el viaje de un comité constituido para la ocasión a Madrid que se reuniría tanto con el gobierno como con la misma Corona.
Si el punto de partida fue El Liceo encabezado por el Conde de las Infantas y segundado por Luis Seco de Lucena, el medio de comunicación fue el periódico El Defensor con su director y propietario el mismo Luis Seco de Lucena.
La primera vez que piso Granada el poeta, el público era muy diferente. En Granada no se cultivaba remolacha ni tampoco tabaco, Granada en 1845 era un vivero de poetas y literatos que acogieron a Zorrilla como un nudo más de su Cuerda. El se queda tres meses participando a cuantas reuniones se le propone en casa de sus amigos, en la fonda de los siete suelos o en noches interminables bajo el cielo estrellado en la Alhambra donde se escucha música, se recitan poesías, se organizan tertulias literarias. Como todos aquellos jóvenes Zorrilla se encuentra como pez en el agua, rodeado de poesía. Esperaba la sociedad granadina, que acudía llena de entusiasmo a las noches en el teatro, a que Zorrilla presentara su famosa obra Don Juan Tenorio. Aquella primera noche fue un triunfo delante de más de 1400 personas. Los aplausos retumbaban en las paredes....
Y Zorrilla se marchó triunfante y melancólico. Volvería a Granada....?
Habían pasado cerca de 50 años cuando recibe la dulce llamada que le envuelve en recuerdos. Pero el poeta duda. No sabe que contestar, entre emocionado y asustado envía su respuesta positiva.
La herramienta de la que disponía El Liceo para llevar su propuesta a toda España era la mejor de la época: la prensa. La redacción de El Defensor propaga la noticia enviando sueltos a todos los periódicos de la provincia y de España. A través de la prensa se describe la evolución de los preparativos y se nombra a las personalidades que van a acudir. Y pronto se transforma aquello en el evento del año. Y fue entonces cuando por desgracia la política se metió una vez más en medio deseosa de recabar su trozo del triunfo, y por poco lo echa todo a perder.
Pero Granada coronó al poeta ofreciendo al pueblo, orgulloso, momentos de gloria y de alegría.
sábado, 15 de noviembre de 2014
CURIOSIDADES (segunda parte)
Recorte de "La Voz de Granada" 21/01/1922
A veces, o casi siempre, lo más complicado es llegar a la meta que nos proponemos porque son tantos los acontecimientos que irrumpen en nuestra vida que el camino trazado se encuentra a menudo con bifurcaciones que a unos les cierra el paso y a otros se lo tuercen. Así sin que ellos lo vieran venir, pues el éxito les sonreía y era tanta la compenetración que sentían, que les parecía poco probable a los hermanos Seco de Lucena, que de forma repentina la vida les guardara tan cruel destino. Corría plácidamente el tiempo y en el año 1904 hacía ya varios años que Paco había entrado con fuerzas en la redacción del El Defensor dedicándose Luis a las labores administrativas y publicitarias. Y llegó el mes de octubre, Paco se fue a Málaga para realizar unas gestiones y a su vuelta a Granada empezó a sentir los primeros síntomas de una enfermedad que iba a cortarle el aliento para siempre. Luis perdió a su hermano pequeño, 10 años menor que él, y Granada un admirado y elocuente defensor. Fue tal el profundo pesar de los granadinos que inundaron las calles al paso de la comitiva que se dirigía hacia el cementerio y el ayuntamiento acordó construir este panteón para la sepultura de la familia Seco de Lucena. (H.B.)
martes, 28 de octubre de 2014
CURIOSIDADES (primera parte)
La curiosidad puede sin lugar a dudas ser el factor principal de una investigación ya que conocer a fondo la vida de una persona que vivió más de 80 años resulta ser una tarea larga, ambiciosa, delicada y sin fin....
Ahora que llevo más de 2 años dedicando mis ratos libres a la investigación de la familia Seco de Lucena y del entorno económico, social y político, empiezo a juntar la información necesaria para completar lo que con tanto cariño escribió Luis Seco de Lucena Escalada en los últimos años de su vida: Mis memorias de Granada. He llegado a descubrir detalles importantes de su personalidad que la historia no ha retenido cuando en el fondo eran quizás de las más importantes. Para empaparme de ese ambiente tan especial que rodeaba al hombre he leído cuantas obras he encontrado de aquella época y entres mis lecturas obligadas, me ha llamado la atención la admiración con la que los autores contemporáneos a mis personajes estudiados hablaban de ellos. Este hecho tal vez fuera por que se trata de otra época o por el cariño, aprecio o sintonía que les tenía, pero lo que es cierto es que a veces y solo a veces, los escritos relativamente recientes no entran en esta dinámica probablemente por tratar temas con la frialdad que impone en la investigación el paso del tiempo.
La curiosidad me ha llevado a leer lo que se ha podido publicar sobre los Seco de Lucena y también a asistir a cuantas conferencias se han realizado y aquí os dejo para su apreciación. algunas de las opiniones o simplemente detalles que he podido relevar después de comprobar que no eran del todo cierto.
Su orígen
Así pues, Luis tenía dos hermanos. Angeles bella mujer que coleccionaba en su diario las poesías que le dirigía sus pretendientes y Paquito hermano 10 años menor que se convirtió en la mano derecha de Luis, fue abogado, periodista y un gran orador. El padre, Manuel Seco Escalada, militar, les dejo pronto dejando a los tres huérfanos bajo la protección de la madre Manuela de Lucena, maestra. De forma natural y sin añadir ninguna partícula los tres hermanos se llamaron Seco de Lucena llevando los apellidos paterno y materno. Más adelante Luis tomó la decisión de unir sus apellidos y por ello se hace referencia a él como Luis Seco de Lucena Escalada.
Su labor
Luis Seco, como lo llamaban sus amigos y firmaba algunas veces incluso en la prensa, estuvo al frente de su periódico desde 1880 hasta 1915. A lo largo de todos estos años fue dedicando su tiempo a defender los intereses de Granada y su provincia. En efecto llama la atención la cantidad de cartas de agradecimiento que se pueden consultar en su archivo, desde gente muy humilde hasta de la aristocracia o políticos, demostrando Seco. su eficacia en las gestiones que desarrollaba con el fin de llegar a su propósito. Y es que, el Defensor de Granada tenía un espacio predilecto para el indefenso, para el trabajador, para el luchador, en fin para cualquiera que necesitaba que le oyeran. Labradores, obreros, bomberos, maestros, etc...encontraban en las columnas del Defensor una pluma que les defendía y que luchaba por sus sueldos, trabajos, seguridad y condiciones laborales o incluso básicas como puede ser reclamando higiene en las calles de la capital.
Al dejar el Defensor, Luis, utilizo su pluma para defender el patrimonio artístico granadino siendo nombrado delegado regio de bellas artes, y vulgarizador de la Alhambra cargo que desempeño hasta la llegada de su muerte en la navidad de 1941.
Luis Seco de Lucena fue nombrado hijo adoptivo de Granada en 1891!!! y no lo fue por su labor de protección del patrimonio de la ciudad aunque hubiera sido totalmente posible y justificado, sino por reconocimiento de la gente desamparada y víctima de los terremotos de 1884. Gente que no olvidaron jamás al hombre, al periodista, que supo en estos momentos de desolación completa llevarle con sus manos la esperanza. Así en una carta dirigida al ayuntamiento de la capital con fecha de 27/01/1885 solicitaron que se le nombrara hijo adoptivo de la ciudad de Granada.
martes, 10 de junio de 2014
Y después de 1915: un giro en su vida ?
Antes de hablaros de la segunda etapa de su vida, me permitiré hacer un inciso sobre el no tan conocido periódico El Guadalquivir de Sevilla del que fue administrador a los 17 años de edad junto con su amigo, mentor y entonces director Agustín González Ruano. En esta publicación Seco de Lucena da libre corriente a su faceta de escritor y siempre conocedor de los últimos avances tecnológicos (como lo veremos más adelante) publicando artículos sobre temas científicos, temas que por cierto siempre le llamaron la atención siendo incluso profesor en 1882 de la asignatura "elementos de astronomía" . Pero también escribe poesías y pequeños relatos.
Esta etapa se puede considerar como la expresión latente de su talento de
periodista aunque a él le llamaba más la atención la pintura, el dibujo o la expresión
literaria donde encontraba en sus poesías el desahogo de la presión tan grande
que sufría en el seno familiar después de morir su padre. Pero no cabe la menor
duda que en este momento acaba de despertar en su interior una llama que es la
que va a dar la dirección a su vida.
Finalmente, en 1915 al abandonar definitivamente
la dirección del que era su periódico después de venderlo a finales de 1907 y
seguir dirigiéndolo hasta esta fecha, El Defensor de Granada, decide al menos
por un tiempo apartarse de la labor de periodista, probablemente al considerar
inútil seguir la directriz que siempre se había planteado como primordial, de
ser políticamente independiente, corriendo el riesgo de perder hasta su propia
salud en ello.
Durante los primeros años representa empresas
tan diversas como curiosas ya que no tienen nada que ver con lo que hasta ahora
se había dedicado, como puede ser representante de la empresa Talleres Hereter,
S.A. situada en Barcelona de calefacción central y agua caliente proponiendo su
instalación (sin dejar de haberlo probado antes en su propia casa) tanto a
propietarios de casas individuales como a la Universidad de Granada o a cafés
tan importante como el que era el tan conocido Suizo. O seguir con la representación
(la que no dejará nunca) de la casa Vidal Llimona Rocota cobrando la propiedad
intelectual de las obras extranjeras representadas en Granada de ópera,
operetas, etc…
Pero no tarda en reanudar tal vez con el origen
de sus comienzos, cuando se sentía atraía por el arte, lo que viviendo en una
ciudad como Granada donde se concentra un gran valor arquitectónico era de
esperar. A partir de 1917 sube casi a diario a la Alhambra, recorre sus
bosques, los palacios, el Alcázar, sus jardines, toma notas, dibuja, y empieza
a indagar a través de todos los escritos que se han editado, su historia. Colecciona
libros antiguos, revistas y folletos. Fue el primero y único que dio a conocer
los versos recogidos por los aventureros y turistas que plasmaron sus versos en
el tan conocido hoy día Álbum de la Alhambra.
Los años veinte se pueden considerar como el retorno de la pluma del
periodista a los diarios granadinos y como corresponsal de famoso ABC de
Madrid. En sus artículos defiende a Granada como ciudad artística (labor que seguirá
realizando su hijo Luis Seco de Lucena Paredes), se implica en los asuntos
pendientes de la vida granadina junto con su amigo Natalio Rivas y publica un
sin fín de artículos sobre la Alhambra que serán la base de sus libros.
Algunos de estos artículos fueron elogiados recogidos y traducidos en la
prensa de otros países y es que Seco de Lucena había traspasado las fronteras
gracias a su nombramiento de Vulgarizador de la Alhambra.
Aquí se puede encontrar una relación de parte de los artículos que escribió
a lo largo de este periodo.
1874
El vino- fabricación y composición
El carbón de leña- composición preparación
El palacio encantado- las pilas electroimanes
Descomposición de las sales
El gas del alumbrado
1920
La Alhambra reaparición de la puerta de los siete suelos
1921
El bosque de la Alhambra
ABC en Granada España y la Alhambra
La torpe modernización de Granada
En Granada- la autonomía universitaria
El maestro Falla
Los juegos florales
El Generalife
Voluptuosidad de la Alhambra
I La Alhambra- una utopía
II La alhambra facilidad de su conservación
III La Alhambra- el peligro de las restauraciones
IV La Alhambra el problema actual
Facilidad de su conservación
Las restauraciones
Monumento a Ganivet
La Alhambra- el problema actual
1922
La Alhambra única I II III IV
El cante Jondo
Un programa de trabajo
Realidad de lo Ideal
Los mosáicos de la Alhambra
Ineficacia de una ley
1923
El problema de la Alhambra- En defensa propia
Olor de santidad
Información de la Alhambra
El Generalife
El problema de África y la universidad de Granada
La Alhambra en su estado actual
La piqueta demoledora
El incomparable palacio de la Alhambra y su estado
actual
1924
Riqueza artística de España- La Alhambra en su estado
actual
La campaña remolachera
El bosque de la Alhambra
Medidas que son urgentes
La torre de las damas y el patio del harén-la galería
de machuca
Panorama de sol
El bosque de la Alhambra-Plaga de la galénica
Monumento a Manjón
El corral del carbón. La conservación de los
monumentos artísticos
Isabel la Católica
La conservación artística de Granada
La carrera del Darro
1925
Ante la esfinge
1926
Melancolía
1927
Panorama de los magníficos glaciares de Sierra Nevada
El suntuoso palacio de la Real Chancillería de Granada
La Alhambra única
En Granada se inaugura la primera pública de
transportes aéreos
El sentido español de nuestros hermanos de América
1928
El Bañuelo de Granada y el arte de los Beni Hammad
La Alhambra única
Los incomparables encantos del Albaycín
Las riquezas naturales de Granada
1929
Zonas artísticas de Granada: los barrios de san Pedro
y san José
Un retrato del gobernador
Las obras de la catedral
Las fiestas de Motril
Granada antigua y moderna
1930
Las famosas y tradicionales fiestas del Corpus en
Granada
1932
La Alhambra y los extremistas
1933
La plaza de los aljibes
La Medina Alhanra o ciudad árabe de la Alhambra
El barrio de Santa María
El bosque, parque ideal de Granada I et II
Análisis estético de la Alhambra
El cerro de santa Helena
El barranco de la Sabica
La maravillosa decoración cerámica de los Alcázares
Disposición y componentes de los palacios nasaries
La colina roja
El verano en el bosque
Alhamar y los Alcázares
1935
España y la Alhambra I et II
La Dar Al Arusa de Granada
La poesía de la Alhambra I II III
El estado actual de la Alhambra
1937
Consolidación de la Alhambra y su estado actual I II
III IV V
España y la Alhambra
El azúcar
miércoles, 22 de enero de 2014
El cante Jondo en Granada
En 1890 organiza Seco de Lucena una zambra gitana en la Torre de la Vela en obsequio a Rueda.
Los hermanos Seco, Luis y Paco, eran unos grandes aficionados al arte flamenco.
Hace unas semanas se descubrió en Granada cerca del río Genil una estatua en honor al cante Jondo y es que en los años 20 del siglo pasado se reunieron una serie de artistas con el fin de dar a conocer al resto del mundo un arte tan peculiar y entrañable que nació, como no, en Andalucía.
Precisamente en el año 1922 se organizó en Granada un Concurso cuyo título fue muy significativo "para el renacimiento, conservación y purificación del antiguo cante jondo". Mientras que la iniciativa de dicho evento la generó la mente de Miguel Cerón quién la llevaría a cabo fue el Centro Artístico. A este nombre juntamos el de Antonio Ortega Molina, presidente del centro, y Antonio Gallego Burín como vice-presidente.
El concurso tuvo un éxito rotundo y a su margen se organizaron también en el mismo centro artístico clases de cante jondo. Pero lo que no hay que olvidar mencionar fueron que las bases del concurso fueron redactadas por el mismísimo Manuel de Falla, que colaboraría también el famoso Andrés Segovia y que los salones acogieron una conferencia de Federcio García Lorca.
En 1972 en su 50 aniversario el mismo centro artístico una vez más recordó en un entrañable homenaje lo que aquellos hombres supieron trasmitir para que se le recordará a través de los años venideros el arte tan antiguo que ha llegado a nuestros días.
Aquí dejo lo que dijo en su momento Luis Seco de Lucena de dicha iniciativa, os invito a leerlo desde su principio hasta su fin ya que no sólo nos describe el origen y la armonía del cante jondo sino que también envía un claro mensaje pidiendo continuidad tras el evento que estaba a punto de organizarse.
" La solicitud presentada al Ayuntamiento de esta ciudad por un numeroso grupo de intelectuales españoles, pidiéndole acoja el proyecto de organizar y celebrar en las fiestas del Corpus un concurso de cante jondo que promueva, " mediante estímulos de todas clases, el despertar de nuestras tradiciones líricas", ha producido, generalmente, extrañesa y expectación; porque la mayoría (no percatada del abolengo hierático y oriental de aquel cante, germen de los populares andaluces que se filtraron en Europa y han influido profundamente sobre las modernas escuelas francesa y rusa, tan distanciadas, al parecer, de la española) tiene el cante jondo la despectiva idea de que pertenece a un rango inferior al que por género íntimo conocemos, y no vislumbra la trascendencia que para el arte nacional, revisten los estudios e investigaciones que inicia el acto en Granada.
El cante jondo representado hoy, en primer término, por la siguiriya gitana, que es la canción tipo, el martinete, la carcelera, los polos y las soleares, forma un grupo que no debe confundirse con el flamenco, cuya canción característica es la rondeña, y al que pertenecen también la malagueña, la granadina y otras.
Estébanez Calderón, en sus Escenas andaluzas, y refiriéndose a un canto que seguramente es la siguiriya gitana, describe sus caracteres diciendo: "Un acento prolongado que principia en un suspiro y que, después, repitiendo por lo mismo un propio verso muchas veces y concluyendo con otra copla por un aire más vivo, pero no por eso menos triste y lamentable".
Una casualidad, la de haber sido invitado hallándose en París, nuestro eminente compatriota y convecino D. Manuel de Falla por el famoso maestro M. Delage, a conocer algunos discos de gramófono que éste había impresionado en la India abrió nuevos horizontes al estudio de la música popular española. En aquellas canciones orientales, reproducidas por el fonógrafo de M. Delage, existían extrañas coincidencias con los cantos populares de nuestro país; pero una especialmente, es la repetición de lo que nosotros llamamos la siguiriya gitana, de tal forma, que a partir de aquel momento, no pudo dudarse del origen indio de estas siguiriyas que caracterizan el cante jondo andaluz.
Pedrell, en su Cancionero musical español, ya anotado el carácter oriental de nuestras canciones "el hecho, dice, de persistir en España, en varios cantos populares, el orientalismo musical, tiene hondas raíces en nuestra nación por influencia de la civilización bizantina antiquísima, que se tradujo en las fórmulas propias de los ritos usados por la iglesia española desde la conversión de nuestro país al Cristianismo, hasta el siglo XI, época en la que fue introducida la liturgia romana propiamente dicha".
Estudios posteriores han demostrado que efectivamente, uno de los principales elementos constitutivos del cante jondo son aquellos cantos litúrgicos, inspirados, como toda la civilización bizantina, en la cultura y en el arte asiático, y que fueron el origen de la mayoría de los cantos populares en España; así que , al llegar los árabes, se encontraron con un cancionero fundido en la música de Oriente, que era la suya propia, y la compenetración fue tan espontánea, que surgió entonces, con mucha facilidad, el canto andaluz de los moros de Granada, que, con este mismo nombre es conocido, y se canta hoy en la Tunisia y en gran parte del Imperio marroquí.
Pero, además del germen asiático que llegó a España primero con la liturgia bizantina y después con la invasión de los árabes, y que refleja los sistemas de la música primitiva india, cuyos elementos principales, el enarmonismo y la ausencia de ritmo métrico, constituyen lo fundamental del cante jondo, existe en éste alguna esencia aún no definida y que puede ser la que, en los comienzos del siglo XV importó al andaluz la raza bohemia; porque es muy significativo que la siguiriya se apellide gitana y que en sus coplas figuren, frecuentemente, muchos vocablos del dialecto cañi. Hay que hacer, empero, la observación de que el elemento bohemio no es esencial y característico en el cante jondo; porque, aunque los gitanos se extienden por toda Europa y diversas regiones de España, dicho cante surge y se cultiva exclusivamente en Andalucía.
Mas he aquí que este cante jondo, originario de la India y que contiene el sistema musical litúrgico con que se acompaño el culto de los Vedas en las viejas pagodas del Pendjab, no es susceptible de ser trasladado al pentagrama; porque el semitono matemático es intervalo más pequeño de que nos podemos servir, dentro de nuestro sistema actual, y las inflexiones vocales del cante jondo, no son, como generalmente se cree, giros para adornarlo sino elevaciones y depresiones de la voz que no caben dentro de aquel intervalo, y que expresan una incoercible expresión espiritual.
"Por esto, dicen los firmantes de la moción, no se puede archivar en ningún documento con la esperanza de ser desenterrado un buen día en el transcurso de los tiempos, si la continuidad de los cantaores se interrumpe", y a evitar este peligro, a establecer escuelas o academias donde los viejos cantaores inicien a los jóvenes, y no a realizar una fantástica juerga, se dirigen el esfuerzo y la campaña que han comenzado en Granada y continuarán en Madrid, Sevilla y toda Andalucía.
martes, 3 de diciembre de 2013
Luis Seco de Lucena; su destino: ser periodista
El 20
de septiembre de 1880 aparece en la prensa granadina el primer número de un
periódico que prometía ser la mano impulsora de los intereses de Granada, de su
provincia y de los granadinos. Sin miedo, gozando de libertad de expresión,
Luis Seco de Lucena ponía punto de partida a su mayor ambición: un periódico
independiente. En su primera página claramente y con orgullo proclamaba: “EL
DEFENSOR DE GRANADA es un periódico independiente: “he aquí nuestra profesión
de fé. La llevamos por nombre, va tan unida a nosotros que tendríamos que morir
para abjurar de ella. Defender con entusiasmo, con inflexible rectitud, los
intereses que cobija este hermoso cielo; no doblar la cabeza bajo la pesadumbre
y el yugo de los partidos; conquistarse las cariñosas simpatías de un pueblo
generoso, interpretando sus aspiraciones, denunciando los abusos que sobre él
graviten, es en verdad una empresa levantada, y nos enorgullece el haberla
acometido”.
Romper
con estas declaraciones hubiera supuesto para él, aceptar que criterios políticos impusieran a su pluma las palabras o ideas, y
por ello en 1914 dejó definitivamente la dirección del Defensor, a pesar de la cláusula
del convenio firmado el día de la venta en 1907 que estipulaba que continuaría
dirigiendo la publicación con carácter vitalicio.
Luis
Seco de Lucena dotó al periódico no sólo de una imprenta moderna y sofisticada
sino que también puso ésta última al servicio de cualquiera que quisiera
utilizarla para sus obras, folletos, publicidad, etc.…Sin embargo, y por encima
de todo, son dos las revoluciones que iban a modificar para siempre la prensa
granadina.
La
primera, llegó con el horario que le impuso a su propia persona durante 35 años,
trabajando 18 horas diarias desde la 11 de la mañana hasta las 5 de la madrugada:
El Defensor iba a salir ante el asombro de todos, por la mañana a primera hora,
imprimiéndose el periódico de noche, circunstancia nueva en Granada ya que los
demás periódicos salían por la tarde.
La
segunda, ligada a la primera, resultaba de la voluntad de que las noticias
fueran las más recientes posibles. Gracias a la invención del telégrafo, que se
incorporó a la redacción del periódico, éste iba a ofrecer a los lectores, dada
la época en la que nos situamos, los últimos y más recientes acontecimientos ocurridos
en España e incluso más allá de sus fronteras. Llevó esta faceta hasta el punto
de ofrecer a lo largo de un mismo día ampliaciones de noticias a través de un
servicio complementario.
No cabe
la menor duda que para ello, El Defensor tenía un equipo de colaboradores
implicados, ambiciosos y de gran valía profesional, además de que, algunos de
ellos, estuvieran como corresponsales repartidos en varias ciudades.
Con
una herramienta eficaz y una voluntad de acero, el periodista cogió su pluma,
no sólo para defender y denunciar injusticias y olvidos, sino también cuando
era necesario, dirigirse a la calle para lanzarse a la primera línea de fuego
con el fin de conseguir su propósito.
He
aquí una lista de hechos tan conocidos como lejanos en el tiempo, de los tantos
caballos de batalla de Seco de Lucena:
En
1884 durante los días que siguieron a los
terremotos ocurridos el 24 de diciembre, reunió a través de una suscripción
realizada mediante su periódico, los fondos necesarios para la compra de
material de primeros auxilios y partió a caballo junto con un amigo médico y un
colaborador suyo a los pueblos damnificados y asolados con el fin de repartir
equitativamente dicha ayuda. Tan profundamente le marcó la desdicha de aquella
gente que quiso poner su grano de arena llevando a su madre una chiquilla
huérfana y ofreciéndole así un nuevo hogar.
En
1885, cuando el cólera castigó
Granada y ante los estragos que sufría la población granadina, se puso en
contacto con las autoridades de Madrid mediante su telégrafo reclamando médicos
y fondos excepcionales para su socorro.
A consecuencia de ello, a las 24 horas llegó la tan necesaria ayuda. Entre
otras anécdotas encontré en su archivo unas notas donde apuntaba las visitas
que realizaba por aquel entonces a familias destrozadas por la llegada del
cólera, interesándose por los enfermos y la acogida de los que habían quedado huérfanos: “ averiguar el
paradero de la niña de 8 meses de edad que dejaron huérfana el matrimonio José
M. y Pilar G. a consecuencia de la epidemia…….sus hermanos están en la mayor
miseria pues la abuela es muy anciana…”.
En el
conflicto de la caña de azúcar
ofreciendo sus servicios de mediador, consiguió que se resolviera rápidamente y
de manera justa aquel problema que parecía no tener fin.
Favoreció
el cultivo de la remolacha a través
de varios artículos precisos detallados, pues calculaba que aquella industria iba
a traer riqueza y trabajo a una Granada castigada por una grave crisis.
También
actuó favorablemente, nuevamente de mediador, al intervenir en el litigio entre
el duque de Wellington y los labradores
de Chauchina obteniendo del duque la condonación de la enorme deuda debida
al impago de “los censos de las tierras” que pertenecían al aristócrata.
El
jueves 22 de noviembre 1894 las oficinas del Defensor se trasladan a Reyes Católicos, 8 y se
inaugura en la planta de arriba un salón
para los artistas en el que exponen sus obras, se organizan veladas musicales
y de magia, tertulias, exposiciones permanentes de “artículos de metal blanco”
para su venta, y todo ello con el fin de contribuir al desarrollo del arte
granadino.
En
1912 funda la Asociación de la prensa granadina, que cumple este año su
centenario.
Durante
más de 20 años se dedicó a realizar visitas diarias al conjunto monumental de
la Alhambra, recopilando sus abundantes notas en un libro único: “La Alhambra
como fue y como es”, (del que hemos realizado sus descendientes una edición
facsímil este año).
Fue nombrado “Vulgarizador de la
Alhambra”, y realizó folletos informativos para promocionarla a través de Consulados
y diversos Organismos en el extranjero.
Granada
supo en varias ocasiones agradecerle con entusiasmo y fervor la dedicación del
periodista a ella; tan sólo llevaba diez años en la ciudad cuando se le nombró
hijo adoptivo.
A fin de cuentas la mejor forma de resumir su
día a día, su forma de vivir el periodismo y su carácter es recogiendo una vez
más sus palabras: “que, si nuestro poder es menguado, la voluntad que nos anima
es indomable, y la esperanza de conseguir lo que nos proponemos es
indestructible”.
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