martes, 28 de octubre de 2014


CURIOSIDADES (primera parte)



La curiosidad puede sin lugar a dudas ser el factor principal de una investigación ya que conocer a fondo la vida de una persona que vivió más de 80 años resulta ser una tarea larga, ambiciosa, delicada y sin fin....


Ahora que llevo más de 2 años dedicando mis ratos libres a la investigación de la familia Seco de Lucena y del entorno económico, social y político, empiezo a juntar la información necesaria para completar lo que con tanto cariño escribió Luis Seco de Lucena Escalada en los últimos años de su vida: Mis memorias de Granada. He llegado a descubrir detalles importantes de su personalidad que la historia no ha retenido cuando en el fondo eran quizás de las más importantes. Para empaparme de ese ambiente tan especial que rodeaba al hombre he leído cuantas obras he encontrado de aquella época y entres mis lecturas obligadas, me ha llamado la atención la admiración con la que los autores contemporáneos a mis personajes estudiados hablaban de ellos. Este hecho tal vez fuera por que se trata de otra época o por el cariño, aprecio o sintonía que les tenía, pero lo que es cierto es que a veces y solo a veces, los escritos relativamente recientes no entran en esta dinámica probablemente por tratar temas con la frialdad que impone en la investigación el paso del tiempo.


La curiosidad me ha llevado a leer lo que se ha podido publicar sobre los Seco de Lucena y también a asistir a cuantas conferencias se han realizado y aquí os dejo para su apreciación. algunas de las opiniones o simplemente detalles que he podido relevar después de comprobar que no eran del todo cierto.


Su orígen


Así pues, Luis tenía dos hermanos. Angeles bella mujer que coleccionaba en su diario las poesías que le dirigía sus pretendientes y Paquito hermano 10 años menor que se convirtió en la mano derecha de Luis, fue abogado, periodista y un gran orador. El padre, Manuel Seco Escalada, militar, les dejo pronto dejando a los tres huérfanos bajo la protección de la madre Manuela de Lucena, maestra. De forma natural y sin añadir ninguna partícula los tres hermanos se llamaron Seco de Lucena llevando los apellidos paterno y materno. Más adelante Luis tomó la decisión de unir sus apellidos y por ello se hace referencia a él como Luis Seco de Lucena Escalada.



Su labor


Luis Seco, como lo llamaban sus amigos y firmaba algunas veces incluso en la prensa, estuvo al frente de su periódico desde 1880 hasta 1915. A lo largo de todos estos años fue dedicando su tiempo a defender los intereses de Granada y su provincia. En efecto llama la atención la cantidad de cartas de agradecimiento que se pueden consultar en su archivo, desde gente muy humilde hasta de la aristocracia o políticos, demostrando Seco. su eficacia en las gestiones que desarrollaba con el fin de llegar a su propósito. Y es que, el Defensor de Granada tenía un espacio predilecto para el indefenso, para el trabajador, para el luchador, en fin para cualquiera que necesitaba que le oyeran. Labradores, obreros, bomberos, maestros, etc...encontraban en las columnas del Defensor una pluma que les defendía y que luchaba por sus sueldos, trabajos, seguridad y condiciones laborales o incluso básicas como puede ser reclamando higiene en las calles de la capital. 


Al dejar el Defensor, Luis, utilizo su pluma para defender el patrimonio artístico granadino siendo nombrado delegado regio de bellas artes, y vulgarizador de la Alhambra cargo que desempeño hasta la llegada de su muerte en la navidad de 1941. 


Luis Seco de Lucena fue nombrado hijo adoptivo de Granada en 1891!!! y no lo fue por su labor de protección del patrimonio de la ciudad aunque hubiera sido totalmente posible y justificado, sino por reconocimiento de la gente desamparada y víctima de los terremotos de 1884. Gente que no olvidaron jamás al hombre, al periodista, que supo en estos momentos de desolación completa llevarle con sus manos la esperanza. Así en una carta dirigida al ayuntamiento de la capital con fecha de 27/01/1885 solicitaron que se le nombrara hijo adoptivo de la ciudad de Granada.






martes, 10 de junio de 2014

                                      Y después de 1915: un giro en su vida ?



Antes de hablaros de la segunda etapa de su vida, me permitiré hacer un inciso sobre el no tan conocido periódico El Guadalquivir de Sevilla del que fue administrador a los 17 años de edad junto con su amigo, mentor y entonces director Agustín González Ruano. En esta publicación Seco de Lucena da libre corriente a su faceta de escritor y siempre conocedor de los últimos avances tecnológicos (como lo veremos más adelante) publicando artículos sobre temas científicos, temas que por cierto siempre le llamaron la atención siendo incluso profesor en 1882 de la asignatura "elementos de astronomía" . Pero también escribe poesías y pequeños relatos.









Esta etapa se puede considerar como la expresión latente de su talento de periodista aunque a él le llamaba más la atención la pintura, el dibujo o la expresión literaria donde encontraba en sus poesías el desahogo de la presión tan grande que sufría en el seno familiar después de morir su padre. Pero no cabe la menor duda que en este momento acaba de despertar en su interior una llama que es la que va a dar la dirección a su vida.


Finalmente, en 1915 al abandonar definitivamente la dirección del que era su periódico después de venderlo a finales de 1907 y seguir dirigiéndolo hasta esta fecha, El Defensor de Granada, decide al menos por un tiempo apartarse de la labor de periodista, probablemente al considerar inútil seguir la directriz que siempre se había planteado como primordial, de ser políticamente independiente, corriendo el riesgo de perder hasta su propia salud en ello.

Durante los primeros años representa empresas tan diversas como curiosas ya que no tienen nada que ver con lo que hasta ahora se había dedicado, como puede ser representante de la empresa Talleres Hereter, S.A. situada en Barcelona de calefacción central y agua caliente proponiendo su instalación (sin dejar de haberlo probado antes en su propia casa) tanto a propietarios de casas individuales como a la Universidad de Granada o a cafés tan importante como el que era el tan conocido Suizo. O seguir con la representación (la que no dejará nunca) de la casa Vidal Llimona Rocota cobrando la propiedad intelectual de las obras extranjeras representadas en Granada de ópera, operetas, etc…

Pero no tarda en reanudar tal vez con el origen de sus comienzos, cuando se sentía atraía por el arte, lo que viviendo en una ciudad como Granada donde se concentra un gran valor arquitectónico era de esperar. A partir de 1917 sube casi a diario a la Alhambra, recorre sus bosques, los palacios, el Alcázar, sus jardines, toma notas, dibuja, y empieza a indagar a través de todos los escritos que se han editado, su historia. Colecciona libros antiguos, revistas y folletos. Fue el primero y único que dio a conocer los versos recogidos por los aventureros y turistas que plasmaron sus versos en el tan conocido hoy día Álbum de la Alhambra.
Los años veinte se pueden considerar como el retorno de la pluma del periodista a los diarios granadinos y como corresponsal de famoso ABC de Madrid. En sus artículos defiende a Granada como ciudad artística (labor que seguirá realizando su hijo Luis Seco de Lucena Paredes), se implica en los asuntos pendientes de la vida granadina junto con su amigo Natalio Rivas y publica un sin fín de artículos sobre la Alhambra que serán la base de sus libros.
Algunos de estos artículos fueron elogiados recogidos y traducidos en la prensa de otros países y es que Seco de Lucena había traspasado las fronteras gracias a su nombramiento de Vulgarizador de la Alhambra.
Aquí se puede encontrar una relación de parte de los artículos que escribió a lo largo de este periodo.

1874
El vino- fabricación y composición
El carbón de leña- composición preparación
El palacio encantado- las pilas electroimanes
Descomposición de las sales
El gas del alumbrado
1920
La Alhambra reaparición de la puerta de los siete suelos
1921
El bosque de la Alhambra
ABC en Granada España y la Alhambra
La torpe modernización de Granada
En Granada- la autonomía universitaria
El maestro Falla
Los juegos florales
El Generalife
Voluptuosidad de la Alhambra
I La Alhambra- una utopía
II La alhambra facilidad de su conservación
III La Alhambra- el peligro de las restauraciones
IV La Alhambra el problema actual
Facilidad de su conservación
Las restauraciones
Monumento a Ganivet
La Alhambra- el problema actual
1922
La Alhambra única I II III IV
El cante Jondo
Un programa de trabajo
Realidad de lo Ideal
Los mosáicos de la Alhambra
Ineficacia de una ley
1923
El problema de la Alhambra- En defensa propia
Olor de santidad
Información de la Alhambra
El Generalife
El problema de África y la universidad de Granada
La Alhambra en su estado actual
La piqueta demoledora
El incomparable palacio de la Alhambra y su estado actual
1924
Riqueza artística de España- La Alhambra en su estado actual
La campaña remolachera
El bosque de la Alhambra
Medidas que son urgentes
La torre de las damas y el patio del harén-la galería de machuca
Panorama de sol
El bosque de la Alhambra-Plaga de la galénica
Monumento a Manjón
El corral del carbón. La conservación de los monumentos artísticos
Isabel la Católica
La conservación artística de Granada
La carrera del Darro
1925
Ante la esfinge
1926
Melancolía
1927
Panorama de los magníficos glaciares de Sierra Nevada
El suntuoso palacio de la Real Chancillería de Granada
La Alhambra única
En Granada se inaugura la primera pública de transportes aéreos
El sentido español de nuestros hermanos de América
1928
El Bañuelo de Granada y el arte de los Beni Hammad
La Alhambra única
Los incomparables encantos del Albaycín
Las riquezas naturales de Granada
1929
Zonas artísticas de Granada: los barrios de san Pedro y san José
Un retrato del gobernador
Las obras de la catedral
Las fiestas de Motril
Granada antigua y moderna
1930
Las famosas y tradicionales fiestas del Corpus en Granada
1932
La Alhambra y los extremistas
1933
La plaza de los aljibes
La Medina Alhanra o ciudad árabe de la Alhambra
El barrio de Santa María
El bosque, parque ideal de Granada I et II
Análisis estético de la Alhambra
El cerro de santa Helena
El barranco de la Sabica
La maravillosa decoración cerámica de los Alcázares
Disposición y componentes de los palacios nasaries
La colina roja
El verano en el bosque
Alhamar y los Alcázares
1935
España y la Alhambra I et II
La Dar Al Arusa de Granada
La poesía de la Alhambra I II III
El estado actual de la Alhambra
1937
Consolidación de la Alhambra y su estado actual I II III IV V
España y la Alhambra
El azúcar

























miércoles, 22 de enero de 2014

El cante Jondo en Granada

En 1890 organiza Seco de Lucena una zambra gitana en la Torre de la Vela en obsequio a Rueda.

Los hermanos Seco, Luis y Paco, eran unos grandes aficionados al arte flamenco.

Hace unas semanas se descubrió en Granada cerca del río Genil una estatua en honor al cante Jondo y es que en los años 20 del siglo pasado se reunieron una serie de artistas con el fin de dar a conocer al resto del mundo un arte tan peculiar y entrañable que nació, como no, en Andalucía.

Precisamente en el año 1922 se organizó en Granada un Concurso cuyo título fue muy significativo "para el renacimiento, conservación y purificación del antiguo cante jondo". Mientras que la iniciativa de dicho evento la generó la mente de Miguel Cerón quién la llevaría a cabo fue el Centro Artístico. A este nombre juntamos el de Antonio Ortega Molina, presidente del centro, y Antonio Gallego Burín como vice-presidente.

El concurso tuvo un éxito rotundo y a su margen se organizaron también en el mismo centro artístico clases de cante jondo. Pero lo que no hay que olvidar mencionar fueron que las bases del concurso fueron redactadas por el mismísimo Manuel de Falla, que colaboraría también el famoso Andrés Segovia y que los salones acogieron una conferencia de Federcio García Lorca. 

En 1972 en su 50 aniversario el mismo centro artístico una vez más recordó en un entrañable homenaje lo que aquellos hombres supieron trasmitir para que se le recordará a través de los años venideros el arte tan antiguo que ha llegado a nuestros días. 

  


Aquí dejo lo que dijo en su momento Luis Seco de Lucena de dicha iniciativa, os invito a leerlo desde su principio hasta su fin ya que no sólo nos describe el origen y la armonía del cante jondo sino que también envía un claro mensaje pidiendo continuidad tras el evento que estaba a punto de organizarse.




" La solicitud presentada al Ayuntamiento de esta ciudad por un numeroso grupo de intelectuales españoles, pidiéndole acoja el proyecto de organizar y celebrar en las fiestas del Corpus un concurso de cante jondo que promueva, " mediante estímulos de todas clases, el despertar de nuestras tradiciones líricas", ha producido, generalmente, extrañesa y expectación; porque la mayoría (no percatada del abolengo hierático y oriental de aquel cante, germen de los populares andaluces que se filtraron en Europa y han influido profundamente sobre las modernas escuelas francesa y rusa, tan distanciadas, al parecer, de la española) tiene el cante jondo la despectiva idea de que pertenece a un rango inferior al que por género íntimo conocemos, y no vislumbra la trascendencia que para el arte nacional, revisten los estudios e investigaciones que inicia el acto en Granada.
El cante jondo representado hoy, en primer término, por la siguiriya gitana, que es la canción tipo, el martinete, la carcelera, los polos y las soleares, forma un grupo que no debe confundirse con el flamenco, cuya canción característica es la rondeña, y al que pertenecen también la malagueña, la granadina y otras.
Estébanez Calderón, en sus Escenas andaluzas, y refiriéndose a un canto que seguramente es la siguiriya gitana, describe sus caracteres diciendo: "Un acento prolongado que principia en un suspiro y que, después, repitiendo por lo mismo un propio verso muchas veces y concluyendo con otra copla por un aire más vivo, pero no por eso menos triste y lamentable".
Una casualidad, la de haber sido invitado hallándose en París, nuestro eminente compatriota y convecino D. Manuel de Falla por el famoso maestro M. Delage, a conocer algunos discos de gramófono que éste había impresionado  en la India abrió nuevos horizontes al estudio de la música popular española. En aquellas canciones orientales, reproducidas por el fonógrafo de M. Delage, existían extrañas coincidencias con los cantos populares de nuestro país; pero una especialmente, es la repetición de lo que nosotros llamamos la siguiriya gitana, de tal forma, que a partir de aquel momento, no pudo dudarse del origen indio de estas siguiriyas que caracterizan el cante jondo andaluz.
Pedrell, en su Cancionero musical español, ya anotado el carácter oriental de nuestras canciones "el hecho, dice, de persistir en España, en varios cantos populares, el orientalismo musical, tiene hondas raíces en nuestra nación por influencia de la civilización bizantina antiquísima, que se tradujo en las fórmulas propias de los ritos usados por la iglesia española desde la conversión de nuestro país al Cristianismo, hasta el siglo XI, época en la que fue introducida la liturgia romana propiamente dicha".
Estudios posteriores han demostrado que efectivamente, uno de los principales elementos constitutivos del cante jondo son aquellos cantos litúrgicos, inspirados, como toda la civilización bizantina, en la cultura y en el arte asiático, y que fueron el origen de la mayoría de los cantos populares en España; así que , al llegar los árabes, se encontraron con un cancionero fundido en la música de Oriente, que era la suya propia, y la compenetración fue tan espontánea, que surgió entonces, con mucha facilidad, el canto andaluz de los moros de Granada, que, con este mismo nombre es conocido, y se canta hoy en la Tunisia y en gran parte del Imperio marroquí.
Pero, además del germen asiático que llegó a España primero con la liturgia bizantina y después con la invasión de los árabes, y que refleja los sistemas de la música primitiva india, cuyos elementos principales, el enarmonismo y la ausencia de ritmo métrico, constituyen lo fundamental del cante jondo, existe en éste alguna esencia aún no definida y que puede ser la que, en los comienzos del siglo XV importó al andaluz la raza bohemia; porque es muy significativo que la siguiriya se apellide gitana y que en sus coplas figuren, frecuentemente, muchos vocablos del dialecto cañi. Hay que hacer, empero, la observación de que el elemento bohemio no es esencial y característico en el cante jondo; porque, aunque los gitanos se extienden por toda Europa y diversas regiones de España, dicho cante surge y se cultiva exclusivamente en Andalucía.
Mas he aquí que este cante jondo, originario de la India y que contiene el sistema musical litúrgico con que se acompaño el culto de los Vedas en las viejas pagodas del Pendjab, no es susceptible de ser trasladado al pentagrama; porque el semitono matemático es intervalo más pequeño de que nos podemos servir, dentro de nuestro sistema actual, y las inflexiones vocales del cante jondo, no son, como generalmente se cree, giros para adornarlo sino elevaciones y depresiones de la voz que no caben dentro de aquel intervalo, y que expresan una incoercible expresión espiritual.
"Por esto, dicen los firmantes de la moción, no se puede archivar en ningún documento con la esperanza de ser desenterrado un buen día en el transcurso de los tiempos, si la continuidad de los cantaores se interrumpe", y a evitar este peligro, a establecer escuelas o academias donde los viejos cantaores inicien a los jóvenes, y no a realizar una fantástica juerga, se dirigen el esfuerzo y la campaña que han comenzado en Granada y continuarán en Madrid, Sevilla y toda Andalucía.
















martes, 3 de diciembre de 2013


Luis Seco de Lucena; su destino: ser periodista


El 20 de septiembre de 1880 aparece en la prensa granadina el primer número de un periódico que prometía ser la mano impulsora de los intereses de Granada, de su provincia y de los granadinos. Sin miedo, gozando de libertad de expresión, Luis Seco de Lucena ponía punto de partida a su mayor ambición: un periódico independiente. En su primera página claramente y con orgullo proclamaba: “EL DEFENSOR DE GRANADA es un periódico independiente: “he aquí nuestra profesión de fé. La llevamos por nombre, va tan unida a nosotros que tendríamos que morir para abjurar de ella. Defender con entusiasmo, con inflexible rectitud, los intereses que cobija este hermoso cielo; no doblar la cabeza bajo la pesadumbre y el yugo de los partidos; conquistarse las cariñosas simpatías de un pueblo generoso, interpretando sus aspiraciones, denunciando los abusos que sobre él graviten, es en verdad una empresa levantada, y nos enorgullece el haberla acometido”.

 

Romper con estas declaraciones hubiera supuesto para él, aceptar que  criterios políticos  impusieran a su pluma las palabras o ideas, y por ello en 1914 dejó definitivamente la dirección del Defensor, a pesar de la cláusula del convenio firmado el día de la venta en 1907 que estipulaba que continuaría dirigiendo la publicación con carácter vitalicio.

 

Luis Seco de Lucena dotó al periódico no sólo de una imprenta moderna y sofisticada sino que también puso ésta última al servicio de cualquiera que quisiera utilizarla para sus obras, folletos, publicidad, etc.…Sin embargo, y por encima de todo, son dos las revoluciones que iban a modificar para siempre la prensa granadina.

La primera, llegó con el horario que le impuso a su propia persona durante 35 años, trabajando 18 horas diarias desde la 11 de la mañana hasta las 5 de la madrugada: El Defensor iba a salir ante el asombro de todos, por la mañana a primera hora, imprimiéndose el periódico de noche,  circunstancia nueva en Granada ya que los demás periódicos salían por la tarde.

La segunda, ligada a la primera, resultaba de la voluntad de que las noticias fueran las más recientes posibles. Gracias a la invención del telégrafo, que se incorporó a la redacción del periódico, éste iba a ofrecer a los lectores, dada la época en la que nos situamos, los últimos y más recientes acontecimientos ocurridos en España e incluso más allá de sus fronteras. Llevó esta faceta hasta el punto de ofrecer a lo largo de un mismo día ampliaciones de noticias a través de un servicio complementario.

No cabe la menor duda que para ello, El Defensor tenía un equipo de colaboradores implicados, ambiciosos y de gran valía profesional, además de que, algunos de ellos, estuvieran como corresponsales  repartidos en varias ciudades.

 

Con una herramienta eficaz y una voluntad de acero, el periodista cogió su pluma, no sólo para defender y denunciar injusticias y olvidos, sino también cuando era necesario, dirigirse a la calle para lanzarse a la primera línea de fuego con el fin de conseguir su propósito.

 

He aquí una lista de hechos tan conocidos como lejanos en el tiempo, de los tantos caballos de batalla de Seco de Lucena:

 

En 1884 durante los días que siguieron a los terremotos ocurridos el 24 de diciembre, reunió a través de una suscripción realizada mediante su periódico, los fondos necesarios para la compra de material de primeros auxilios y partió a caballo junto con un amigo médico y un colaborador suyo a los pueblos damnificados y asolados con el fin de repartir equitativamente dicha ayuda. Tan profundamente le marcó la desdicha de aquella gente que quiso poner su grano de arena llevando a su madre una chiquilla huérfana y ofreciéndole así un nuevo hogar.

En 1885, cuando el cólera castigó Granada y ante los estragos que sufría la población granadina, se puso en contacto con las autoridades de Madrid mediante su telégrafo reclamando médicos y fondos excepcionales  para su socorro. A consecuencia de ello, a las 24 horas llegó la tan necesaria ayuda. Entre otras anécdotas encontré en su archivo unas notas donde apuntaba las visitas que realizaba por aquel entonces a familias destrozadas por la llegada del cólera, interesándose por los enfermos y la acogida de los que  habían quedado huérfanos: “ averiguar el paradero de la niña de 8 meses de edad que dejaron huérfana el matrimonio José M. y Pilar G. a consecuencia de la epidemia…….sus hermanos están en la mayor miseria pues la abuela es muy anciana…”.

En el conflicto de la caña de azúcar ofreciendo sus servicios de mediador, consiguió que se resolviera rápidamente y de manera justa aquel problema que parecía no tener fin.

Favoreció el cultivo de la remolacha a través de varios artículos precisos detallados, pues calculaba que aquella industria iba a traer riqueza y trabajo a una Granada castigada por una grave crisis.

También actuó favorablemente, nuevamente de mediador, al intervenir en el litigio entre el duque de Wellington y los labradores de Chauchina obteniendo del duque la condonación de la enorme deuda debida al impago de “los censos de las tierras” que pertenecían al aristócrata.

El jueves 22 de noviembre 1894 las oficinas del Defensor  se trasladan a Reyes Católicos, 8 y se inaugura en la planta de arriba un salón para los artistas en el que exponen sus obras, se organizan veladas musicales y de magia, tertulias, exposiciones permanentes de “artículos de metal blanco” para su venta, y todo ello con el fin de contribuir al desarrollo del arte granadino.

En 1912 funda la Asociación de la prensa granadina, que cumple este año su centenario.

 

Durante más de 20 años se dedicó a realizar visitas diarias al conjunto monumental de la Alhambra, recopilando sus abundantes notas en un libro único: “La Alhambra como fue y como es”, (del que hemos realizado sus descendientes una edición facsímil este año).

Fue nombrado “Vulgarizador de la Alhambra”, y realizó folletos informativos para promocionarla a través de Consulados y diversos Organismos en el extranjero.

 

Granada supo en varias ocasiones agradecerle con entusiasmo y fervor la dedicación del periodista a ella; tan sólo llevaba diez años en la ciudad cuando se le nombró hijo adoptivo.

 

 A fin de cuentas la mejor forma de resumir su día a día, su forma de vivir el periodismo y su carácter es recogiendo una vez más sus palabras: “que, si nuestro poder es menguado, la voluntad que nos anima es indomable, y la esperanza de conseguir lo que nos proponemos es indestructible”. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

SECO DE LUCENA: POR UN PERIODISMO INDEPENDIENTE

"EL DEFENSOR DE GRANADA es un periódico independiente: he aquí nuestra profesión de fé. La llevamos por nombre, vá tan unida a nosotros que tendríamos que morir para abjurar de ella.

Defender con entusiasmo, con inflexible rectitud, los intereses que cobija este hermoso cielo; no doblar la cabeza bajo la pesadumbre y el yugo de los partidos; conquistarse las cariñosas simpatías de un pueblo generoso, interpretando sus aspiraciones, denunciando los abusos que sobre él graviten, es en verdad una empresa levantada, y nos enorgullese el haberla acometido: que, si nuestro poder es menguado, la voluntad que nos anima es indomable, y la esperanza de conseguir lo que nos proponemos es indestructible." Primera página del primer número de El Defensor de Granada. (1881)



No es de extrañar encontrar las noticias, en los apuntes del periódico, de las primeras denuncias que sufrió El Defensor apenas salido su primer número a la calle, obligando a suspender su publicación durante 20 días.









En esta época profesar la independencia en el periodismo era tarea difícil y hoy día nos podemos hacer la misma pregunta?


Luis Seco de Lucena Escalada fue propietario y director del periódico el Defensor de Granada desde su creación hasta 1907 cuando lo vendió. Siguió de director siete años más pero en 1914 lo deja definitivamente. A partir de esta fecha decide dedicarse a lo que le atrajo a Granada: la belleza de la ciudad y más particularmente La Alhambra.
En 2012 sus descendientes deciden reeditar su obra maestra "La Alhambra como fué y como es", disponible en las librerías de Granada e incluso a través de este blog.





 
 
En una época en la que podía considerarse que el poder de la iglesia sobrepasaba ámbitos que no le incumbía directamente e incluso como se ha podido ver a través de los siglos, en su nombre actuar de forma absolutamente contraria al mensaje que quiso dar Jesús El defensor se encuentra a veces frente a posturas radicales que le obliga a reaccionar.
 
 
"Consideramos compatibles la religión y el amor al pueblo, al progreso y a la justicia; y somos contrarios a ese fanatismo, ciego y torpe, que hace más daño a la Iglesia que todo el que puedan hacer sus más feroces enemigos.
En realidad, los verdaderos católicos somos los que tratamos de que la religión no se haga incompatible con el Poder civil y las aspiraciones progresivas de la Humanidad...."(1910).